Como elegir el color ideal de las ventanas de vidrio y como mantenerlas limpias

Las ventanas son una parte fundamental para cualquier vivienda, porque dependiendo de la forma, el color, el material, el vidrio o la forma de apertura, aportará unos beneficios u otros.

Podemos utilizar anodizados o lacados grises para crear ambientes más vanguardistas. Estos colores “metálicos” pueden dar un toque más urbanito a nuestro piso, y en el caso de un negocio, transmitir formalidad y modernidad de empresa.

El uso de estos colores “fríos” en ventanas se integra muy bien en estancias grandes que requieren grandes ventanales, también combinan muy bien en habitaciones de colores claros, sin muchos muebles y elementos decorativos.

Vidrio monolítico

Es el vidrio común, también denominado como vidrio recocido o vidrio simple, generalmente de poca resistencia. Este tipo de vidrios, son complementos en ventanas y puertas o pequeños espacios que elevarán su calidad por el tipo de los cristales que se emplearán.

  • Gris: el vidrio gris y negro, evitan la incidencia directa de los rayos UV.
  • Traslucido: Fina rugosidad superficial, dispersión de la luz y cierto grado de opacidad. Posee apariencia sedosa y tacto suave.

Laminado

Son cristales compuestos por dos o más capas de vidrio, entre las que se suele intercalar láminas de PVB (un polímero de gran adherencia y durabilidad) para ofrecer mayor resistencia y en un grado intermedio una solución en lo que respecta a seguridad y aislamiento.

  • Reflectivos: diseñado para reducir significativamente el pasaje de calor de radiación solar hacia el interior de los edificios. Sus diferentes colores son visibles por la reflexión de su capa reflectiva en tonos gris y azul respectivamente.
  • Opacidad al 70% y opacidad total: Permite darle a una habitación u oficina más privacidad y la sensación de pureza.

Ventanas Nuevas

Una tercera razón para reemplazar las viejas ventanas de sus oficinas es que, si en algún momento planea venderlas, para comprar una nueva oficina el valor de su propiedad será mayor.

Con el paso del tiempo la suciedad se va acumulando y en ocasiones se origina una capa muy difícil de quitar.

  • Elimina las toallas de papel: Las toallas de papel no solo dejan marcas en el vidrio, sino que además dejan pelusas. En su lugar utiliza paños o trapeadores, de fibra blanca o microfibra.
  • Agua caliente: Para limpiar los vidrios y ventanas es necesario utilizar agua tibia mezclada con jabón.

El primer paso consiste en pasar con un trapo humedecido en esta agua y frotar, con fuerza cuando el cristal tenga bastante suciedad acumulada o manchas provocadas por grasa, tierra u otros elementos que marcan el vidrio.

Para que la limpieza quede perfecta se debe pasar de nuevo otro paño humedecido para eliminar el jabón restante.

  • El clima influye en la limpieza de tus vidrios: Según las condiciones climáticas o el ambiente que haya en donde tú vives, la limpieza de vidrios puede variar.

Elige siempre un día nublado para limpiar las ventanas. Si el día está muy soleado puede provocar que la solución se evapore antes de tiempo, dejando marcas muy antiestéticas.

  • De izquierda a derecha y de arriba para abajo: Los movimientos que se utilice para limpiar los vidrios, pueden hacer una verdadera diferencia. Sobre todo, es fundamental que se limpien de arriba hacia abajo, y esto tiene que ver con una simple cuestión de gravedad.
  • Por fuera y por dentro: Otro pequeño truco es limpiar los vidrios interiores, con movimientos horizontales, y los vidrios exteriores con movimientos verticales.

Pues si quedan marcas o rayones, podrás detectar fácilmente de qué lado tienes que volver a repasar sin perder el tiempo, buscando el origen de la marca.

  • Pule el vidrio: La solución más simple para culminar con éxito la limpieza es: pulir el vidrio con una gamuza o un paño de microfibra.

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